martes, 6 de marzo de 2018
viernes, 16 de febrero de 2018
COLABORACIÓN EN LA JORNADA MAYA Marisol y León
EL MUNDO DE MARISOL D´ESTRABEAU Y LEÓN ALVA
FOTOGRAFÍA:XAVIER DE MARÍA Y CAMPOS
No nos fue difícil llegar a la casa de estos dos artistas plásticos cancunenses. Al igual que caperucita roja, el camino está lleno de sus rastros inconfundibles: un muro en un callejón pintado con los seres fantásticos del mundo de Marisol que nos conduce a su casa, y justo enfrente de ella una intervención en azul de León; mujeres de ojos grandes que vuelan en el inmenso muro de la parte de atrás de la casa del vecino. Rodeados de su mundo entramos. Su casa es una galería abigarrada de su prolífico quehacer de muchos años en el arte. En medio de ella Marisol y León me reciben con su pequeño Sirius, su mejor creación, que me mira con los curiosos, inmensos ojos de bebe querido.
No hay un espacio que este libre en la pared de la sala, del comedor y hasta el baño, puedo afirmar que no hay espacio para otra pasión fuera del arte.
-Nosotros comenzamos como roomies, compartíamos la renta de un estudio de trabajo cerca de aquí. - me dice Marisol- y míranos se ríe, ahora casados y hasta con un hijo. Mis padres entonces pusieron el grito en el cielo, imagínate ¿cómo iba a compartir con un hombre un espacio y más, 20 años mayor? Pero desde siempre cada quien tenía sus intereses, sus líneas de trabajo. Claro uno comparte, tips, y siempre hay una ayuda mutua.
- Yo soy muy independiente y voluntariosa como toda una Aries. Estudié Diseño Gráfico en Monterrey y mi intención era dedicarme a eso, pero mi encuentro con la pintura es a través de mi búsqueda en diferentes espacios y talleres; el de arte con su particular olor. Los tubos de pintura de colores, los pinceles, la tela en blanco...me cautivaron y me puso en contacto con lo que quería hacer en mi vida.
La obra de Marisol da la sensación de entrar a su mundo onírico muy particular, donde seres fantásticos, transmutados en otros igualmente imaginados, sirenas con colas infinitas, animales disfrazados de animales cobran vida. Pinta de manera lúdica, donde los recuerdos infantiles los transforma en una propuesta muy personal, usando las formas y el color sin ningún recato.
-Para mí no hay impedimentos al crear una obra, la planeo, pero no siempre es lo que resulta-
-También estoy haciendo escultura en bronce, en fibra de vidrio de estos seres; tengo obra en serigrafía, grabado, ilustración, diseño y arte digital. Me encanta experimentar con técnicas y materiales. Y últimamente me han invitado mucho hacer Arte Urbano. Organizaciones locales como CIMUC, el Urban Art Fest de la Fundación Oasis. Tengo mural en Holbox, hice uno con el IPAF en Tepoztlán; participo en el Festival Concreto en Fortaleza, Brasil; el Festival Constructo en Ciudad de México y otros. Me gusta hacerlo, ahora me hicieron una invitación para Suráfrica, pero con el pequeño Sirius me quedaré en casa.
Marisol ha expuesto de manera colectiva e individual en México y en muchas partes del mundo. Fue ganadora del PECDA en Benito Juárez. Es originaria de Poza Rica, Veracruz.
León Alva es otra historia, llega a Quintana Roo de la Ciudad de México después del terremoto del 85, huyendo de las complicaciones de la Ciudad, acrecentadas por el momento que vivía.
-Soy autodidacta, no obstante, mis 30 años de carrera habla de que cuando se quiere, se puede. Siempre me vi pintando, y aquí estoy. No puedo decir que he llegado, pues en esto nunca se puede decir que uno ya llegó, siempre hay un escalón más para subir y para crecer. No me puedo quejar, vivo la vida que escogí vivir.
En el comedor una enorme tela de una explosión de colores, y de la misma línea veo varios, e inclusive en una portada de uno de sus libros. Pero lo más recurrente y trasciende todos sus conceptos son estos personajes, sobre todo mujeres de ojos enormes, que nos miran desde otro mundo. Ojos que muchas veces son como lagunas o cosmos infinitos de miradas insondables y enigmáticas que seducen. La factura de cada una de las telas es impecable. Su pintura es minuciosa, planeada y perfectamente ejecutada. También en el comedor, me asombra la mujer de ojos grandes luciendo pelos de peces perfectamente acomodados, finamente detallados; animales y personajes de todo tipo vuelan a su alrededor orbitando el mundo de esta mujer “Alvana”. Igualmente, de excelencia la detallada ejecución de la colección de personajes mosaicos que seguramente se llevó meses en su realización.
Recordamos juntos los tiempos en los que exponía en el foyer de los elegantes centros comerciales de la zona hotelera de Cancún; su obra estaba presente en todos los espacios y galerías para artistas de entonces. Todavía hoy lo podemos conseguir de manera permanente en el Fiesta Americana Grand Coral Beach y tiene temporadas en las que pinta en vivo en el restaurante Le Basilic del mismo hotel.
Subiendo por las escaleras hacia el segundo piso, la colección de dibujos en tinta china, personajes raros con complicados y elaborado vestuario. Así seguimos al cuarto principal donde tiene su colección personal. El corredor hacía el estudio que comparte con Marisol no se salva, de piso a techo lleno de pinturas.
-Mi musa es el trabajo, soy incansable y las ideas siempre me llegan creando- concluye León.
martes, 16 de enero de 2018
LA JORNADA MAYA/ JACOBO ROA/ EL SUEÑO DE VIVIR DEL ARTE
En ese
camino cuesta arriba está Jacobo Roa, un artista plástico que vive y le apuesta
a Playa del Carmen para crear su forma de vivir. Y digo cuesta arriba, porque
en Playa del Carmen no hay una sola pared seria y formal para exhibir arte
visual. Aun cuando me cuenta que desde hace 9 años participa en el evento de
todos los jueves en la 5ª Avenida llamado CAMINARTE, que para él ha sido una
ventana al mundo que lo ha podido encontrar; se puede decir que prácticamente tropezándose
con su exhibición. De ahí le salió su primera exposición en el exterior, de ahí
su obra se ha ido en manos de los turistas que lo han podido valorar, inclusive
hasta Australia. Estos mismos lo han recomendado y se ponen en contacto con él.
Allí ha encontrado coleccionistas que han apreciado su obra y año
con año, lo vienen a ver.
Jacobo
no está estacionado, fue llamado a intervenir una mano del reconocido artista Pedro
Friedeberg, para una subasta
altruista en el Franz Mayer, su
participación en la última bienal de Yucatán atrajo mucho interés por él. Fue merecedor del
Premio Municipal de Artes Plásticas 2015 de Solidaridad y así… va remontando.
¿Cómo
llegas a saber que quieres ser un artista plástico?
J.- Pues
mi camino es de largo aliento, pues desde chico tengo la oportunidad de viajar mucho
con mi padre, ingeniero geólogo, sobre
todo el centro de México por sus diferentes comisiones de trabajo. Y
curiosamente es él, sin saberlo, quien influye en mí. Esos viajes me despiertan el gusto por la cultura mexicana;
sus ciudades y pueblos, la arquitectura , su
campiña, la comida, la música y
colores. Nos llevaba a los Museos
de sitio, admiraba mucho el arte sacro de las iglesias. Esa experiencia desarrolló en mí el interés por la arquitectura y hoy en día esos recuerdos que guardé de manera inconsciente en la memoria, son ahora una fuente constante inspiración.
Fui un
niño muy inquieto, aprendí a leer y a escribir antes de llegar a la primaria, pero
igualmente indisciplinado. Mientras todos atendían la clase,
llenaba al lado de las sumas y restas
caricaturas de mis profesores, y dibujos de cualquier cosa que me llamaba la
atención. En las tardes, después de clase asistía de manera regular en el exconvento de San Agustín a estudiar
arte, pero mis dibujos nunca fueron del gusto de mis maestros quienes nunca pudieron encasillarme. No he sido de deportes de equipo, no me gusta
el futbol, ni verlo ni jugarlo. Para mi la bicicleta era mi mayor diversión,
por la libertad que me daba.
¿Cómo
llegas a Quintana Roo?
J.-Termine
la prepa seguro que sería arquitecto a pesar de la presión paterna por la ingeniería,
como si lo hicieron mis hermanos. En aquella época ser artista no era opción.
Hice el examen de admisión y no pase, eso determinó de alguna manera mi vida. Aproveche
ese año para irme de viaje, con el dinero que me pagaban por hacer caricatura
política para un periódico panista local; me pasaban una foto de algún político
que ni conocía y le hacia su caricatura, me iba muy bien con eso pues las hacía
muy rápido…
Ese
viaje fue a Quintana Roo. Conocía muchas playas del Pacifico, pero no las del
Caribe… primero visité Playa del Carmen y enseguida pensé, no sé cómo le voy
hacer pero aquí quiero vivir.
Pero realmente
me dieron trabajo en Cozumel en el área de alimentos y bebidas en el Hotel Hard
Rock. Afortunadamente consigo donde vivir en una especie de “Melrose Place”,
donde uno de los vecinos era el artista pintor Galo Ramírez que vivía con su novia,
una cantante de Blues canadiense. Me encantaba ver su estilo de vida, la bohemia, su estudio siempre lleno de música,
de intelectuales amigos. En las mañanas
que tenía libre pinto con él, me da tips…y puedo decir que es en Cozumel cuando
siento que eso es lo que quiero hacer y la vida
que quiero vivir.
Jacobo
estaba lejos todavía de asentarse en un
sitio y su natural inquietud lo lleva en
1996 a San Cristóbal de las Casas, en
Chiapas, durante cuatro años. Hacía poco había surgido el movimiento Zapatista,
la ciudad esta efervescente, multitud de extranjeros llenan sus calles
coloniales, atraídos por vivir
revoluciones ajenas.
Que
mejor que un bar restaurante al que llamó “La Creación”. Pues no alcanzó, ser
el punto de reunión de la bohemia, de artistas, escritores reporteros, de múltiples
nacionalidades para sostener sano el negocio. Cuatro años después comienzan a
hacer el drenaje profundo justo enfrente de su espacio y es la gota que derrama
el vaso.
Vivir
de su arte es el sueño que avanza lento en su proceso de maduración, en ese
entonces en búsqueda de una identidad propia
y fue en Chiapas donde encontró el mejor caldo de
cultivo para descubrir el estilo que lo distingue hasta ahora, me dice. Sin
embargo, sin nada que lo atara toma la
oportunidad de unirse a la Caravana Zapatista, que se organizaba por todo el
país. Agarra lo que le quedó y se trepa a ella.
J.- Llegar al Zócalo de la Ciudad de México fue
una experiencia única, porque sabía era irrepetible. Mi romanticismo revolucionario me reconecta con
pasión con la expresión artística que me lleva
a Oaxaca. Allí entro a estudiar de manera formal
artes plásticas en la escuela Rufino Tamayo. En ese entonces había un
movimiento plástico muy importante en la Ciudad. Pero los artistas en Oaxaca se
manejaban en tribus, y después de dos años no logro encontrar mi
espacio en esa elite, igual considero que tal vez todavía no estaba para las
grandes lides… Así pues retomo el sueño
de vivir en Playa del Carmen.
Consigo
trabajo rápido en la Bodeguita de en Medio , por mi experiencia previa. Era la
franquicia directa de Cuba, y el gran
atractivo fue que me llevaban a Cuba, donde paso dos meses a entrenarme. Feliz, disfruto el Arte cubano, sus Museos y
galerías.
Poco
tiempo después conozco a Siria, una compañera de trabajo cuya lengua materna es el maya ya
que se levanta con su abuela cerca de Carrillo
Puerto, de padre español. Desde entonces
es mi compañera con la que tengo dos hijos, Romina e Ian. Ella me aporta la
sabiduría popular y el amor por la
cultura maya.
Jacobo
tiene futuro prometedor en las artes plásticas, sus cuadros ya circulan por el
mundo entero. Hoy en día vive solamente de pintar con su mente puesta en lo que
quiere, lo que puede llegar a ser. Su estilo es muy propio, cuando lo conoces y
te topas con un cuadro de él, se identifica de inmediato… ese es un ROA.
Jacobo Roa nace en Ciudad de México en 1972.
Su niñez y juventud transcurre en Guanajuato. Estudia en la escuela Rufino
Tamayo de Oaxaca. La obra de Jacobo la podemos situar dentro de un realismo
(mágico) caótico e irreverente. Es necesario interactuar con su obra y para perseguir su mensaje implícito en sus
abigarrados lienzos con pistas laberínticas y enigmáticas. Usa el color a la
mexicana, sin términos medios, de manera intensa y sin prejuicios. Sorprende
e irrumpe dentro de los esquemas con osadía.
Sus influencias vienen del movimiento surrealista
que se dio en México, con la presencia Remedios Varo y Leonora Carrigton, sobre todos. De Pedro Friedeberg que llega a la escena posteriormente.
De los modernos José Luis Cuevas y Diego Rivera. Del escritor chileno
Alejandro Jodorowsky. Su serie los Psicomagos, está inspirada en su libro
Psicomagia.
Su obra forma parte de colecciones
particulares de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Japón, Brasil,
Alemania, Italia, y Portugal, entre otros.
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martes, 9 de enero de 2018
domingo, 7 de enero de 2018
jueves, 7 de julio de 2016
AMOR REVOLUCIONARIO
En los últimos tiempos una oleada de odio se ha desatado por el mundo. Odio hacia quien no profesa mis mismas
creencias, odio a quien tiene el color de la piel diferente, odio al que
tiene preferencia sexual diferente, odio
a los desplazados de sus tierras, odio
simplemente a quien tiene o no tiene lo que yo tengo.
Es tan fuerte este Odio, que es de unos pocos, parece que
desplaza a los muchos que pensamos que el AMOR debe ser la base de la vida.
Josefin Henlund* nos propone el AMOR como una práctica
revolucionaria y desde su punto de vista
la única fuerza que puede marcar la diferencia en un mundo como el de hoy.
La pregunta sería si sabemos lo que significa amar. El amor
verdadero es una práctica de todos los días, se forja a través de acciones congruentes con lo que pensamos. Es
un compromiso permanente con el otro que despierta sentimientos que se cultivan
y pertenecen a este superior. La
solidaridad, trabajar por el bien común, la compasión, la comprensión, el
dialogo, la amistad…pero muchas veces hablar de estas cosas parece ser para
muchos de los intelectuales ingenuo y casi siempre no le llaman a las cosas por
un solo nombre: AMOR o falta de él. Así
nace el racismo, la xenofobia, sectarismo, marginación, autoritarismo, fundamentalismo.
En una sociedad competitiva, donde todo lo
que interfiera con la productividad, y
la eficiencia que se da en horarios extendidos hasta el agotamiento, a
la renuncia muchas veces de una vida personal. Así el descanso, el esparcimiento donde podría
florecer el AMOR se le restringe cada vez más de una manera alarmante y queda
reservado para aquellos que lo pueden "comprar". Una sociedad que regula, que divide, que encasilla, que
pulveriza, es una sociedad castradora y no
podemos dejar que esto continúe.
El AMOR pasa a segundo término cuando es mejor emplear a
hombres que a mujeres, pues ellas significan
“problemas”, entre los que están el AMOR
y dedicación por sus hijos, que se enferman y necesitan atención. El AMOR pasa a segundo
término cuando somos incapaces de perdonar aun cuando eso signifique el
conflicto y la guerra. El AMOR pasa desapercibido cuando consumimos y
desperdiciamos aun sabiendo de los millones que no comen y que no beben. La
indiferencia es ¡falta de AMOR! Tenemos
que tomar partido y luchar por ello. De pronto nos encontramos aprobando la
desigualdad, la intolerancia, la mezquindad…Y así se ha dado una trasformación en nuestros valores y la inercia de los que pensamos diferente lo
estamos dejando ser.
Calificar el éxito desde el punto de vista económico, nos
ha llevado a la competencia sanguinaria que sacrifica lo que sea necesario para
obtenerlo. Llámese familia, amigos, medioambiente o renuncia a una vida
personal. Mundo donde no cabemos todos y aquí nos deberíamos preguntar ¿qué hago
yo?
Quiero acabar con esta reflexión
con la de otra mujer, la escritora argelina Houria Boutelja quien en la introducción de
su libro “Los blancos, los judíos y
nosotros” se pregunta:
"¿Qué ofrecer a los blancos a cambio de su
declive y las guerras que éste anuncia? Una sola respuesta: la paz. Un solo
medio: el amor revolucionario. Las páginas siguientes son sólo un enésimo
intento –probablemente desesperado– de fomentar esta esperanza. En realidad,
solamente mi espantosa vanidad me permite que lo crea."
viernes, 20 de noviembre de 2015
DE CONVOCATORIAS DE ARTES PLÁSTICAS, PREMIOS Y OTRAS COSAS…
“El Arte es una
rebelión contra el destino”
MAM
En días pasados tuvimos a bien el Premio de Artes Plásticas,
Grabado, y fotografía, evento inusitado y extraordinario teniendo en cuenta que en Solidaridad desde
que yo llegué por allá por el 2002 no habíamos tenido un reconocimiento a los artistas que se han instalado en esta
bella zona de México. Tal vez a muchos los tomó de sorpresa y algunos
acostumbrados a los pocos incentivos y
motivaciones del pasado de estas disciplinas que muchos
no le dio tiempo de participar, otros más
bien dejaron para última hora su
participación.
Es una realidad que
aunque las artes plásticas en la zona están en crecimiento, todavía son muy pocos
los que han logrado llegar a un primer escalón y con esto me refiero a los que ya tienen exposiciones individuales nacionales e internacionales. Los que han emprendido este
camino, que no es fácil de remontar, sobre todo en ideas, conceptos, y técnica,
se tienen que encontrar a sí mismos ante este reto… no solo se trata de pintar
o esculpir, o grabar, o fotografiar, se trata de expresar aquello que nos confronta
primero con nosotros mismos y luego con los demás. Para eso la búsqueda debe
ser infinita y congruente con lo que queremos ser y hacer.
Cortar con una sola tijera a todos es imposible… porque si
hay una cosa en el Arte que todas las posibilidades son válidas siempre y
cuando sean únicas y sean honestas. El arte contemporáneo ha dado un salto y los jóvenes hoy en día se han rebelado ante las formas establecidas,
ante la academia, y lo que muchos han emprendido es el camino de la creatividad
con experimentación con irreverencia
y sin cortapisas. Cerrar alguna posibilidad de expresión es situarse a
la retaguardia y no entender el mundo que vivimos.
Muchos incautos llegan
hoy en día a los Museos de Arte Contemporáneo y se encuentran con exposiciones
que los deja atónitos y sin palabras
esperando encontrar lo usual y acostumbrado, no solo en los conceptos y
propuestas, sino en la técnica. Precisamente el artista que quiere ser
contemporáneo quiere que el público se
azore, se pregunte, se cuestione, se enoje… y se siente satisfecho cuando
despierta estas emociones.
Siento que lo más importante de este Premio Municipal es el
precedente de participación, lo cual
siempre contará para futuras valoraciones. Para el próximo… seguramente
habrá mejor preparación y calidad, mejor competencia porque
los retos serán mayores.
Mejorar, crear y experimentar…y
sobre todo no cesar de proponer.
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